¿Quien soy?

Supe que soy un emprendedor hasta que conocí el significado de esa palabra. Antes de eso, desde que tuve uso de razón, me la pasaba creando ideas de negocios, vendiendo y negociando. La mayoría de mis proyectos fueron totales fracasos. Otros, me permitían auto emplearme y seguir buscando mi gran oportunidad, mi gallina de los huevos de oro. Todos me fueron forjando y puliendo para, por fin, crear una empresa que sería la piedra angular, no sólo de lo que yo considero éxito profesional y financiero, si no en donde encontré la pasión por volver a estudiar, a mi manera, y acumular herramientas, conocimientos y experiencia que ahora puedo compartir hacia adelante.
Ahora, soy un Growth Hacker, que Ryan Holiday, uno de los primeros en esta categoría, nos define como: “Inventores, operadores y mecánicos de una máquina de crecimiento que se autoalimenta.” Para ponerlo más sencillo, desarrollamos sistemas y estrategias de ventas que, con la misma información que se va obteniendo de nuestros clientes y sus comportamientos, nos permite ajustar, mejorar y optimizar nuestros procesos, logrando convertir nuestro modelo de negocios en una máquina automatizada. 
Somos también, como el mismo autor lo menciona, la nueva era del marketing, por que no sólo pensamos en cómo vender un producto. Nos involucramos desde el proceso de creación de un producto o de su adecuación al entorno comercial. Diseñamos estrategias de comunicación para diferentes canales de venta y creamos estrategias de contenidos que se distribuyen en diferentes formatos a través de distintos medios, principalmente las redes sociales. Trabajamos con nuestros clientes para entender su logística, sistemas y procesos para poder ofrecer soluciones tecnológicas que ayuden a automatizar en la mayoría de lo posible su operación. Pero sobre todo, lo más importante, es que trabajamos con pasión. Elegimos y fomentamos proyectos que tengan una causa.
Para nosotros es importante que las nuevas empresas, no sólo tengan un beneficio económico, si no que se conviertan en verdaderos ejemplos de colaboración y que siempre busquen el bienestar de sus empleados y de sus clientes. Además, que dentro del modelo de negocios, se integre, no como un programa aparte, si no en el mismo ADN de la empresa, al medio ambiente.